domingo, 10 de julio de 2011

Del ciclo



La angustia de la muerte es un lujo de ocioso.


Desde hoy soy poeta de semana,
y el séptimo día no voy a misa.

Lo más cansino es soportar
a los imbécilo-poetas.

Bien le bonjour de mon hamac.


4 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Bien le bonjour de ton hamac!!!...

Et dit-moi: Quienes son para ti los imbécilopoetas?...

Milbesos

José María Alloza. dijo...

Jajajaja ¡Soco! El imbécilo-poeta es como el idiota de invierno de la historia rusa, hay que quitarle el abrigo y la chapka para darse cuenta que lo es :-)

Milxdos.

Leonel Licea dijo...

"La angustia de la muerte es un lujo de ocioso."
Gran verdad.
Un abrazo José, llevo días complicados pero sabes que te leo.

José María Alloza dijo...

Un abrazo Leo y gracias por comentar.