lunes, 15 de agosto de 2011

La cien para un tango


A ma fenêtre 
aux rubans ardents. 


Tango de dos azules,
milonga de caderas, 
y de verano el temblor desbocado. 


Tango el vicio de ti, 
y en el farol no es oficio la sangre, 
allí maté los celos de tus grietas. 


Tango del no hay olvido, 
cada noche cerca y yema la nota 
húmeda de tu cuerpo. 


Tango son los quince gritos de agosto.


5 comentarios:

Lore dijo...

Delicioso poema, y acompañado de la música de Piazzolla...un sueño.

Me has recordado que la ponga en mi blog.

Un beso de domingo José María.

María Socorro Luis dijo...

Mañanita de domingo.
Tulipanes.
Verano y azul.
Un hermoso poema.
Y un tango de piazzolla...


Ybesospormil.

Mágicas Noches dijo...

Tango ... la piel que roza, siente, vive, sueña, ama
Oblivion ... la suave brisa que ambos cuerpos encuentran en el suave roce que se desliza

Agosto de Nocturnos

Besos de susurros

Leonel Licea dijo...

Casi se bailan tus versos, evocadores y tangueros.
Enhorabuena.
Un abrazo, José.
Leo

Isolda dijo...

Sin palabras, sólo leo y escucho. Un verdadero placer esta melancolía.
Besos, quince.