jueves, 27 de octubre de 2011

Jean Cocteau


Hommage à E. Satie.


Madame Henri Rousseau
monte en ballon captif
Elle tient un arbrisseau
Et le douanier Rousseau
prend son apéritif


L'aloès gonflé de lune
Et l'arbre à fauteuils
Et ce beau costume
Et la belle lune
Sur les belles feuilles


Le lion d'Afrique
Son ventre gros comme un sac
Au pied de la République
Le lion d'Afrique
Dévore le cheval de fiacre


La lune entre dans la flûte
Du charmeur noir
Yadwigha endormie écoute
Et il sort de la douce flûte
Un morceau en forme de poire.



El poeta es exacto. La poesía es exactitud...


El poeta es exacto. La poesía es exactitud. Desde Baudelaire, el público ha comprendido, poco a poco, que la poesía es uno de los medios más insolentes de decir la verdad. 
No existe arma de mayor precisión; y para defenderse, con una defensa instintiva, de la angustia de la exactitud y de las claridades reveladoras, se obstinan las gentes en confundir la poesía con la mentira, la viveza de espíritu con la paradoja. 
¿Para qué referir una historia que no lleve en sí el peso inimitable de la verdad? ¿Para qué Memorias imaginarias, falsas anécdotas, frases que se equivocan de labios y recuerdos pintorescos? El peso muerto de la inexactitud abruma de fatiga.
Muy distinto es el haz de luz de un proyector, que se pasea por la superficie de esa noche acumulada detrás de cada uno de nosotros y que se detiene sobre un rostro, un acto o un lugar significativos, de forma que les dé el máximo de fuerza expresiva y de resurrección.[...] 

1934-1935. Un telón cae, un telón se levanta. La vida ha muerto, viva la vida! Ha muerto una época, que he vivido desde su comienzo intensamente, pero contra toda mi voluntad; mis antenas me anuncian que empieza una era nueva en la que entreveo la nobleza cuyos signos me agradan. Aprovecho unos minutos de entreacto para levantarme, descansar, volverme y pasear mi anteojo. [...] 

Un señor, cuyo papel de cartas se embellece con profusión de lugares comunes grabados: Legión de Honor..., Palmas Académicas... , teléfono... , telégrafo... , me censura el empleo de lugares comunes que ruedan por todas partes. Yo enrojecería de vergüenza si el periodismo no me diera el ejemplo y el estilo frívolo que exige no comportase el uso de tales términos; unos, sin excusa; otros, magníficos, firmes en sus pedestales de mármol puro, verdaderas obras maestras de los siglos. ¿Nacieron alguna, vez? ¿Salieron, sin padre, del fondo de las excavaciones? 
Un agricultor encuentra los brazos de la Venus de Milo. ¿A quién pertenecen? ¿A la Venus de Milo o al agricultor? Pertenecen al mito. Se abrazan al cuello de la poesía. Son serpientes blancas que tienen vida propia. ¡Qué delicia emplear los: «No obstante », "En resumen », «Por lo demás... », «Aparte de », «En una palabra » que se ensamblan ellos solos como fragmentos de un puzzle! 
Perdóname, lector. Compréndeme. Ayúdame. Juega conmigo. No te quedes en pie delante de mi mesa. Conviene escribir y leer juntos esta prosa con plantilla y por retazos.


Fragmento de "Retratos-Recuerdo" 1935
Traducción de Enrique López Martín
De "Obras escogidas" Editorial Aguilar 1966

2 comentarios:

Cristofer dijo...

Muy bien escogido.
Si, la poesía es sólo verdades, maquilladas de belleza.

En fin...

Saludos.
Cristofer.

María Socorro Luis dijo...

Interesante de veras.

Besosexactos.