martes, 29 de marzo de 2011

Un día.


Lluvia de pétalos marchitos,
ondulaciones del orgasmo,
recuerdo tu vestido,
y el desliz del cuero rojo,
en la indiferencia de la noche.


Alma en un recodo del camino,
aquí mi piel, allí los ojos,
ya llega el lugar de los huesos,
la ceniza cubre lentamente
el azul de tus ojos.


Un día, locamente,
me hundiré en las estrellas,
porque solo soy verdad,
en la desesperanza de tu amor.

6 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Delicioso tu poema de amor.

Ese desliz del cuero rojo. en la indiferencia de la noche...

Siempre enamorado?... A que sí

Cristofer dijo...

Hola José.
Siempre tan sutil.
Me gusta eso de la luvia de pétalos marchitos
ondulaciones del orgasmo.

Saludos.
Cristofer

Eduardo Alvarado dijo...

José María, si, como siempre, deliciosas metáforas.

Me prendaron los dos últimos versos:

"... porque solo soy verdad,
en la desesperanza de tu amor."

Precioso.

Noray dijo...

Hoy, querido amigo, bordeamos la desesperanza.

Como siempre, tu lectura es auténtico gozo.


Un fuerte abrazo.

LEDESKA dijo...

Bendito poema ... deliciosos pétalos... hermoso me gusto pasear en tu rincón.. un abrazo...


Ledeska

Respirando entre palabras. dijo...

Algún día serás o eres?
Lindas metáforas que cubren la piel ;)
Besitos