viernes, 17 de junio de 2011

Realidad invisible


Dos cuerpos en una nota
aleteo de mariposa
rosa
y paloma de agua clara,

Ella susurraba un te quiero
de puntillas
en un aullido de perfección

parecía verano,

y Él tanto la amaba
la soñaba preñada
madre de un arco iris,

y el tiempo, 
columpio de nada,
y ahora
silencio de ahorcado,

solo puede vivir
lo soñado a su lado,
es invierno
y el poeta lo sabe,

mas queda
un fragmento 
de realidad invisible.

¿Y por qué no debería
amarla?
Allí,  en lo que no se ve.

11 comentarios:

Marián dijo...

Preciosísimos versos...
Para amar así sólo necesitamos memoria; tener esa capacidad de recordar es volver a vivir...
Los amores y las personas nunca mueren, siguen con vida mientras haya alguien para recordarlos...
Un beso, José María.

El magnetista dijo...

Exacto...amar en el desconocimiento..¿por qué no?

preciosa foto

un abrazo poeta.

María Socorro Luis dijo...

Vivir lo soñado, también es vivir.

Enhorabuena, poeta.

Cristofer dijo...

Coincido con MAGNETISTA...
Aun que eso, desgarre el corazón.

Un que ye he dejado de perseguir sueños, persigo proyectos...!!!

Ricardo Miñana dijo...

Mirando ese hermoso cuerpo asoma
la tentación...
te dejo mi saludo y que tengas feliz semana.
un abrazo.

Respirando entre palabras. dijo...

Apuesto por un si.Por que no?
Besitos poeta filósofo ;)

Noray dijo...

A veces nos empeñamos tanto en lo invisible, en ese sueño que no puede ser, que logramos hacer realidad lo que es intangible. ¿Qué sería del poeta sin la utopía?


Un abrazo.

Leonel Licea dijo...

Simplemente, precioso, José, de principio a fin.
Un abrazo.
Leo

Isolda dijo...

Es invierno y el poeta lo sabe... a partir de ahí, mientras reste memoria y sigan los sueños, cómo no amar? Vaya hermosura de poema, amigo.
Besos, aunque no se vean.

Gustavo Pertierra dijo...

Querido amigo y admirado poeta, estoy un poco remiso a las visitas en los blog y a la movida en el mio propio, un poco por cuestiones familiares y otro tanto por el tiempo que el trabajo me esta quitando, pero intentaremos recuperar un poco la cortesía y el buen gusto. Hacía rato que no visitaba blog alguno y lo hago con el tuyo y me encuentro esta maravilla de poema, que reconforta el espíritu y aníma y dan ganas de seguir escribiendo, el conjunto es muy bueno, pero me gustaría destacar estos versos que me parecieron inolvidables:
"y el tiempo,
columpio de nada,
y ahora
silencio de ahorcado,"
Una genialidad, amigo José María.
Recibe mi admiración y un fuerte abrazo.

Duna dijo...

Preciosos versos. "Preñada de un arco iris...".
Pues claro que puedes amarla, nadie puede impedir un amor así.
Me gusta, y lo sabes. Un beso