viernes, 13 de abril de 2012

Tú IV


Es un día de mercaderes de sal 
y dulce melancolía 
en el humo insurrecto 
de una fogata sin notarios, 

y el coñac con hielo
              -recuerdo-
era verano en tus senos
y el perfume 
en los bucles de la nuca 
y la voz 
que asaltaba el patio de butacas 
y los dedos 
en la espalda del beso 
y en mi pecho 
las pestañas del no puede ser, 

 y 
 acompañándote al andén
                 -y no al hotel- 
como dos amantes de otro siglo
te miraba 
con sexo de hombre y ojos de niño 

y apartabas las dudas 
de mis labios 
con un roce de tu boca. 

                                Rose-c'est-la-vie*
y otra vez 
esta extraña primavera 
metamorfosis 
de estación sin viajeros.
                               
y los versos 
como peines de escarcha
atusando 
caballos ebrios de oleaje 
                          
y yo 
medula de espada
en el umbral de tu palacio.

Y ahora cómo se hace, amor,
¿cómo se muere por dentro?

 *En referencia al personaje de Marcel Duchamp “Rrsose Selavy” que a su vez se refiere a la frase: “Eros es la vida”.

3 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Me encanta ser la primera en felicitarte por este poema tan, tan bello, tan de mi gusto.

Me parece precioso, lleno de encanto sencillez y lirismo.

Aurreratamuxumilla.

César Sempere dijo...

Exquisitez.

Saludos amigo,

azpeitia dijo...

Sacas las palabras de su contexto habitual y las pones a bailar un exótico vals de exquisitos matices....un abrazo desde azpeitia