
Si la vida fuera un verso, escogería nacer entre tus líneas;
Leyendo tu pluma en el hueco de unas sábanas inmaculadas.
Si el sol fuera un sueño secado entre dos olivos;
Sería tierno como una mañana de primavera en tus ojos.
Si fuera amargo como el fruto verde, sabor que no es todavía;
Te contaría que besarte es la última razón y tu piel la única delicia.
Si el sueño fuera una tarde de verano, desvelando tus más íntimos secretos;
Guiaría las persianas hacia una historia de piel, abriendo grandes ojos.
Y si esta historia fuera la nuestra, los sueños derramados en evidencia;
Tus ojos serian el único horizonte y tu voz la sublime música.


















